También puede seguirme en Twitter:

También puede seguirme en Twitter:

@Enmundos, para ser el primero en enterarte de la nuevas publicaciones. Y escribirme a mi correo www.viajaamundosparaleos@gmail.com



miércoles, 28 de agosto de 2013

Alto riesgo.

Álvaro busca con la mirada algo con lo que defenderse, no tiene mucho tiempo. No tardará en alcanzarle. Respira costosamente y entorna los ojos en la oscuridad. Oye los pasos de su perseguidor acercándose rápidamente, se mueve nervioso por el cuarto. Tropieza con una barra de hierro y maldice por lo bajo. Se agacha y lo recoge del suelo. Sale por la puerta de emergencia, la luz de la luna llena le deslumbra, aunque eso no le impide correr con agilidad felina. Saca el móvil del bolsillo: sin batería; chasquea la lengua preocupado. Salta un muro a medias derruido y se precipita a los escombros sin perder el equilibrio. Quién le manda meterse donde no le llaman. Lo hace por su amigo, aunque puede costarle una pelea, o la vida. La pistola asomaba tras la chaqueta de su oponente, la había visto. Una barra de hierro no resultará, jugaba con desventaja. Aún así la aferra con fuerza, por si acaso. -Al contrario que yo, tú no conoces la nave, ¡pobrecito!-un hombre alto y corpulento aterriza en los escombros estrepitosamente. Saca la pistola de la cintura y apunta al joven indefenso. -¿No podemos hablar?-Álvaro anda de espaldas y se esconde en las sombras. Respira agitadamente y siente como el frío de la noche le quema la garganta. -No hay otra manera. Esto es lo que pasa cuando te metes en lo problemas de tu amigo. Si él me hubiera pagado tú no estarías aquí. -Y ¿No puedes esperar una semana más? Suelta una carcajada y se acerca a Álvaro imponente. Su aliento le roza la cara, apesta a alcohol. Siente cómo el cañón de la pistola le oprime el estómago. -¡Despídete!-grita el armado furioso. Álvaro cierra los ojos con fuerza sin aliento. Espera un minuto, dos… No siente nada. Desesperado los abre. No hay nadie, se ha marchado. Las piernas le tiemblan y cae al suelo. Se ha ido, pero sabe que esto no ha terminado. Sabe que va en busca de su amigo.

lunes, 26 de agosto de 2013

Ya teneís un primer fragmento de mi libro. ESpero que os guste, comentar y opinar con sinceridad. Gracias a todos, un beso:)

Suspiros...

La mirada melancólica de un joven, triste y solo, se refleja en la ventana, salpicada por la lluvia incesante que inundan el atardecer .El sol se asoma a lo lejos, escondido tras los temibles nubarrones. A pesar de ello, todo está tranquilo. Ni un solo niño juega bajo la lluvia, burlando las normas establecidas por el orfanato. La baja temperatura hiela las gotas mientras estas se precipitan al final de su corta existencia. Un suspiro inunda la pequeña y oscura habitación, solo iluminada por una tímida y cálida lámpara sobre una mesilla repleta de libros marcados por el uso. Ángel observa la única foto que conserva de sus padres y derrama una lágrima que corre por su mejilla. “¿Por qué?” Piensa “¿Por qué la vida se lleva a las personas que más te importan?”. Cierra los ojos e intenta recordar la voz de su madre, más lágrimas caen, se odia así mismo por no ser capaz de recordarla. En su mente se agolpan imágenes confusas del accidente: una luz ilumina la luna del coche, recuerda los gritos de su madre, el volantazo de su padre; después el sonido de una sirena que le produce un molesto pitido en los oídos y silencio. Un silencio doloroso. Abre los ojos y se seca rápidamente las mejillas, mojadas por la añoranza que le invade. Solo le quedan tres meses para cumplir los dieciocho y no tiene ni idea de lo que va a hacer. No tiene a nadie, ni un solo familiar que pueda ayudarle y no sabe como va a poder seguir adelante con su vida, fuera del orfanato. Deja la foto delicadamente sobre el escritorio como si fuera la figura más frágil y valiosa que una persona pueda tener.Se levanta de la cama y entra en el baño. Se mira en el espejo, ha cambiado mucho, la infancia que mostraban sus rasgos tres años atrás ha desaparecido por completo, dejando a su vez unos más marcados y maduros. La ilusión que iluminaba su mirada se mostraba ahora inexistente, sus bonitos ojos castaños reflejaban ahora una tristeza y una frialdad poco común en un joven de diecisiete años. Se revuelve el pelo oscuro, se quita la camiseta y poco a poco se va desnudando. Entra en la ducha y deja que el agua deje lentamente su mente en blanco, los finos y delicados hilos de agua caen sobre su corta cabellera mojándola a su paso y descienden inexorablemente buscando su pecho. Cierra los ojos y aprieta los puños, los músculos de sus brazos se tensan. Abre los ojos. Cierra el grifo y sale de la ducha cogiendo a su vez una toalla ruda y hostil que reposa sobre un taburete. Se viste de nuevo, esta vez dejando su torso desnudo, sale del cuarto de baño cerrando la puerta a su espalda. No ha bajado a cenar, ni tiene pensado hacerlo. Se tumba en la cama, cierra los ojos e irremediablemente el sueño le invade.

domingo, 25 de agosto de 2013

Verdades como puños.

La vida en ocasiones puede ser un ejemplo claro de pesadilla. No te crees merecedor de tanto sufrimiento y envidias a los que ves a tu alrededor, cuando hablan de lo bien que les va la vida y de la suerte que tienen; aunque nunca nos paramos a pensar que a veces es solo apariencia. El ser humano vive sumergido en una apariencia constante, que a veces son el principal problema de nuestra infelicidad. Mentimos creyendo que es lo mejor para no hacer daño a alguien, para protegernos. Cuando realmente poco a poco la mentira va creciendo sin poder pararla. Entonces, haces daño a quien quieres, y te haces daño a ti mismo. Cada vez que mentimos nos engañamos a nosotros mismos. Y eso, no es sano. Podemos engañar, podemos mentir, pero tarde o temprano toda la verdad sale a la luz y llega el momento de afrontar la cruda realidad y hacer frente a nuestros problemas. ¿Realmente merece la pena?, ¿mentir es la solución? Dejemos de intentar ser quien no somos. Sustituyamos la mentira fácil, por la verdad. No prometamos con palabras lo que no podamos cumplir con hechos. Hagamos felices a los que queremos e intentemos ser mejores cada día. Aprovechemos la vida, sonriamos al pasado, disfrutemos del presente y saludemos al futuro e intentemos cambiar el mundo con verdades como puños…

viernes, 23 de agosto de 2013

Aunque tú ya lo sabes...

Cada mañana busco tu mirada entre la gente, esperando una señal, algo que me indique que sigues queriéndome a tu lado. Espero tu sonrisa y contengo el aliento hasta que tú, como siempre, me miras y me sonríes. Siento como me tiembla todo el cuerpo, suspiro y me pregunto como a pesar del tiempo mi reacción ante tu mirada es exactamente la misma. Intento no pasar las horas pensando en ti, pero todo me recuerda el tiempo que pasamos juntos. Eres mi debilidad y aunque intente fingir que no me importas, no puedo. Por eso, sé que te quiero.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Su santuario...su refugio

Tumbado en la cama, intenta relajarse. Último partido, el definitivo, el que puede cambiarlo todo… Se incorpora y se viste, pensando una y otra vez en todos y cada uno de los consejos de su entrenador. Debe concentrarse. La concentración es clave, da lo mismo el deporte. Dobla su equipación roja y la guarda en la mochila junto con las deportivas. Se la cuelga al hombro, coge el móvil y el mp5 del escritorio y sale de la habitación. Su padre le espera en la puerta paciente. -¿Estás listo? -Si, vamos. Ambos salen de la casa y se montan en el coche. Apaga el móvil, nadie puede molestarle ahora, no es el momento. Lo guarda en la mochila. Se pone los cascos, música a tope. Su padre le observa mientras espera a que el semáforo se ponga en verde. Está concentrado, sabe que no debe molestarle. Es su momento, lo respeta y sigue conduciendo en silencio. En su cabeza se agolpan las numerosas frases que tantas veces les ha gritado el entrenador: “¡Todo el equipo sois un solo hombre!, ¡¿Entendido?!”. “Todos los jugadores sois igual de importantes! , ¡sois un equipo!, ¡un EQUIPO!”. “¡Ir paso a paso, es la única manera de conseguirlo!, ¡pensar en vuestro objetivo y concentraros en conseguirlo! “Sois buenos, pero seréis mejores si jugáis juntos.” “Centraros en el balón…” “¡Un buen tirador se hace con buena técnica, pero sobre todo con la repetición!” “¡Si os caéis os volvéis a levantar! “¡EQUIPO, EQUIPO, EQUIPO!” Su padre interrumpe sus pensamientos, acaban de llegar. Entra en los vestuarios y saluda a sus compañeros. Todos están igual de concentrados. Saca la equipación absorto en sus pensamientos. Se mira en el espejo orgulloso de representar esos colores, y dispuesto a darlo todo por ellos. -¿Estás listo, número ocho?-Su compañero le sonríe y le aprieta el hombro. Asiente y sonríe.-Pues vamos capi, es hora de salir a estirar. Todo el equipo sale a la cancha, la gente está en las gradas. Su padre y su madre aplauden sentados en las gradas. Su hermano y su novia, gritan y aplauden riendo. Sonríe, agradecido por el apoyo. La gente agita carteles dando ánimos a su equipo o al contrario. El pabellón está lleno, un subidón de adrenalina le invade por completo. Deseoso de jugar. Corren, estiran, encestan multitud de veces. Y llega el momento, el entrenador los reúne a todos. “¡Vamos equipo! ¡A por todas!” Los jugadores se colocan, jugadores preparados para jugar sin límite. Jugadores cuyo refugio, cuyo santuario es el Baloncesto…

martes, 13 de agosto de 2013

muchas gracias a todos!

Buenos días!!! Ya me queda menos, ya solo me queda la mitad del libro por revisar!!! Quería dar las gracias a mi novio y a mi familia. Me están ayudando mucho,la publicidad que están haciendo del blog es espectacular. No se que haría sin vosotros enserio(L) También doy las gracias por toda la gente que se mete en el blog y opina o lo recomienda. Ojalá pudiera conoceros a todos para daros uno a uno las gracias. Ojalá esto siga llendo así de bien. Y si lo consigo será gracias a todos. No dudeís en seguirme en Twitter para enteraros de las últimas publicaciones en: @paula_charra. Un abrazo enorme a todos.

lunes, 12 de agosto de 2013

23...

121, 122, 123… se rinde, no hay manera. Respira hondo, suelta el aire. Tensa y relaja cada uno de los músculos de su cuerpo, tal y como le enseñó su padre. “Deja la mente en blanco, deja la mente en blanco…” se repite una y otra vez a si misma, “¿Qué narices estoy haciendo?, ¡no puedo dejar la mente en blanco!” Aprieta fuertemente los ojos en un intento de dormirse, pero ahí esta él otra vez. Su sonrisa, su mirada… Se da media vuelta en la cama y esconde la cabeza entre las sábanas. Son las cinco de la mañana y sigue despierta. Cuando se puso el pijama dispuesta a acostarse, ya sabía que no iba a conseguir conciliar el sueño. Le había confesado lo que sentía, había sido valiente y lo había hecho. La respuesta del chico: un beso suave en los labios… ¿Eso qué significa, un si o un no? Está claro que el siente algo por ella, pero ¿su sentimiento es tan fuerte como para empezar a salir? No lo sabe y eso no le deja dormir tranquila.¡Tiene que saberlo ya! Es impaciente y es muy consciente de ello, tiene que intentar relajarse… Esa tarde había sido muy especial, jamás olvidará ese día. 23… Ha sido como un sueño, pero a sido real. Lleva mucho tiempo esforzándose para hacer realidad su sueño. Parece demasiado bueno para ser cierto. Abre los ojos y contempla las agujas del reloj moviéndose muy lentamente. Tic, tac, tic, tac… El cansancio acumulado le invita a dormirse poco a poco. Irremediablemente el sueño le invade… El pitido de su móvil indicándole que tiene un mensaje nuevo la despierta. Se incorpora soñolienta y coge el móvil con los ojos prácticamente cerrados. ¡Es él! No puede ser… Pero si lo es. Le ha dejado un mensaje: “Buenos días pequeña, no he podido dejar de pensar en ti.” Una gran sonrisa se dibuja en su cara. La realidad en ocasiones es como un sueño, pero eso no la hace menos real. Sólo recuerda: nada es imposible…

¡Buenos días a todos!

Pensé que el momento en el escribiera las últimas líneas de mi libro ya estaría todo hecho. Pero no es así. Ya con el borrador en mano toca corregir. Se hace raro leer un libro que has escrito tu misma. Pero es una forma de asegurarme que está como debería. Ojalá algún día esté en manos de un editor... No estaría nada mal, jajjaajaja ;) Espero que los futuros relatos os gusten tanto o más que los ya publicados. Un abrazo a todos :)

domingo, 11 de agosto de 2013

Mi momento de gloria.

Empiezo a hiperventilar desesperadamente en busca de aire. Los nervios se apoderan de mi irremediablemente a pesar de que la situación no es nueva  para mí.
Solo una puerta me separa de mi destino, oigo la música fluir por la estancia contigua a gran volumen.
Comienzo a temblar y cierro los ojos en un intento de dejar la mente en blanco.
Busco mi mirada en el espejo y me peino con manos temblorosas el cabello que me cae por los hombros, coloco de nuevo el sombrero negro sobre mi cabeza intentando corregir cualquier fallo que les haga eliminarme de la lista para entrar en el centro.
Me tranquiliza saber que todos tienen los nervios a flor de piel, igual que yo.
Esperan su momento de gloria, el momento de demostrar lo que valen.
La puerta se abre y el silencio reina en la sala.
Un joven aparece y niega con la cabeza entristecido, todos se acercan y se despiden.
Yo no tengo tiempo para despedidas, traspaso el umbral y cierro la puerta detrás de mí.
Al frente una larga mesa preside la pista de baile. Un hombre y dos mujeres me observan seriamente.
--Cuando quieras.- el hombre levanta la mano en señal de aprobación e introduzco en CD en el reproductor.
Me pongo en posición y respiro hondo…
La melodía comienza  y siento cómo mi cuerpo se mueve incansable. Poco a poco la velocidad de la música aumenta y me atrevo a abrir los ojos.
No necesito pensar, después de tres meses repitiendo cada paso, la coreografía es una lección bien aprendida. Siento  la adrenalina correr por mis venas y pongo cada gota de energía en cada movimiento.
A pesar de sentir el dolor de las heridas en mis pies, prosigo. La canción termina y caigo al suelo rendida.
El cansancio llega a mi cuerpo como una tromba de agua tras un año sin llover.
Miro al jurado buscando un gesto tranquilizador. La mujer se aclara la garganta y me levanto del suelo sin apenas fuerzas.
Escondo mis manos y cruzo los dedos, como si sirviera de algo.
La mujer abre la boca y se dispone a hablar:

--Estás dentro.

sábado, 10 de agosto de 2013

Carpe diem.




Cada mañana al despertarme, me asomo a la ventana. Las hojas de los árboles caen lentamente tumbándose sobre los jardines humedecidos por el rocío del amanecer. Unos días el sol se alza a lo lejos e ilumina las calles, otros, se esconde tras las nubes y pequeñas gotas de agua se precipitan hacia el final de su corta existencia.
Su corta existencia, demasiado corta…  Y me paro a pensar, en lo rápido que pasan los días, los meses, los años… Los niños dejan de ser niños y poco a poco todos vamos envejeciendo. Cada día unos dejan este mundo y otros llegan a él. Y la vida sigue, aunque a veces cueste creerlo, los días siguen pasando sin apenas darte cuenta, y no vuelven. Pensamos sólo en el  futuro, olvidando vivir en el presente. Tendemos a caer en la rutina, dejando  a un lado nuevas experiencias, nuevas oportunidades, esos trenes que solo paran en tu estación una vez, sólo una vez.
Pensamos demasiado, convirtiendo lo simple en complicado, dando importancia a lo que realmente no la tiene. Prometemos demasiado a sabiendas de no poder cumplir, damos falsas esperanzas, nos proponemos retos inalcanzables…
Pensemos por una vez de  forma simple y con el corazón. Dejemos de prometer con palabras y cumplamos con hechos, regalemos una sonrisa cada día, subamos a los trenes con la maleta llena de ilusiones, vivamos cada día como si fuera el último, disfrutemos de la gente que nos rodea, que nos quiere y nos aprecia cogiendo lo mejor de cada uno y aportando un poco de felicidad a sus vidas.

Escribamos poco a poco las páginas de nuestra historia con capítulos de final abierto y experiencias irrepetibles. Porque vida solo hay una, ahora, tú decides cómo quieres vivirla.

Presentación

Hola a todos! Soy Paula.
Desde pequeña he sido una adicta a los libros. Leía y leía dejando  libre mi imaginación, trasportándome a mundos paralelos.
Hace apenas un año decidí escribir un libro. Quiero que mis lectores sientan lo que yo siento cada vez que leo. Quiero que olviden un rato sus problemas, dando libertad a su imaginación.
Ahora mi libro está terminado, pero  ¿realmente tengo talento? No lo sé. A si que  ¿quién mejor que vosotros para hacérmelo saber?
Poco a poco subiré pequeños relatos. Espero que os gusten y no dudéis en dar vuestra opinión. :)



Bienvenidos a Mundos Paralelos...