También puede seguirme en Twitter:

También puede seguirme en Twitter:

@Enmundos, para ser el primero en enterarte de la nuevas publicaciones. Y escribirme a mi correo www.viajaamundosparaleos@gmail.com



viernes, 27 de septiembre de 2013

Sin pasado.

Era nuestro día, nuestro momento… La estancia llena de gente, esperándote impacientes, sonrientes. Los nervios se apoderaron de mí poco a poco, pero la música comenzó a sonar y apareciste, tan hermosa como siempre. Agarrada a tu padre con fuerza, con pasos firmes, sin dejar de mirarme impaciente. Esa sonrisa, esa mirada que me hace perder la cabeza agolpando innumerables recuerdos en mi mente. Largos paseos sin rumbo, tardes acurrucados junto a la chimenea, miradas cómplices, secretos, grandes momentos… Estabas tan cerca, y en apenas un parpadeo temí perderte. El color de tus mejillas desapareció, convirtiendo tu cara en una mueca de dolor. Pude ver como tu cuerpo inconsciente caía al suelo, haciendo que me derrumbara por dentro cual castillo de naipes. Incapaz de moverme. Después, todo sucedió muy rápido. Son recuerdos fugaces y a la vez intensos, recuerdo perfectamente cada un de los rincones de la sala de espera, las palabras exactas del médico, la punzada en el corazón al verte tumbada en la cama inmersa en un sueño largo, infinito del que luchabas por despertar. El tiempo pasaba y estuve siempre ahí, dándote la mano, hablándote, animándote a luchar, a encontrar el camino, suplicando volver a ver tus ojos castaños de nuevo, iluminados por el sol, haciéndolos brillar… Pero tú seguías sin despertar, sufriendo por culpa de un tumor. Me sentía impotente y frustrado, sin saber que hacer, hundiéndome poco a poco… Hasta que el sol entró por tu ventana, iluminándote la cara con suavidad, tu mano apretó la mía y tus ojos comenzaron a abrirse lentamente, llenando a su vez los míos de lágrimas. Ahora te contemplo, sintiendo la distancia que nos separa. Desesperándome al pensar que no recuerdas nada, que los secretos que antes compartíamos se han evaporado como el agua… Ver lo mal que lo estás pasando me entristece y me debilita poco a poco. Pero tengo que ser fuerte por los dos y ayudarte a crear nuevos recuerdos, a hacerte entender que aunque tu pasado se haya marchado, los que lo escribieron siguen a tu lado. Luchando, como yo lo hago. No se si algún día volverás a mirarme como aquel día caminando hacia el altar, pero lo que si que sé, es que yo sigo siendo el mismo hombre enamorado de ti. Y con el corazón en un puño lucharé por volver a conquistarte, por volver a sentir tus labios rozando los míos, por crear un mar de recuerdos nuevos, únicos cada día. Por ti, por mi, por nosotros…

1 comentario:

  1. u.u
    Cada dia te superas paula sigue asi jajajaja a ver si terminas el libro antes de semana santa

    ResponderEliminar