También puede seguirme en Twitter:

También puede seguirme en Twitter:

@Enmundos, para ser el primero en enterarte de la nuevas publicaciones. Y escribirme a mi correo www.viajaamundosparaleos@gmail.com



martes, 21 de julio de 2015

El duende de Zaragoza: segunda parte



Durante los días siguientes me siento de todo menos protegida. Revisan cada uno de los más diminutos y  recónditos  lugares del edificio, cortan los cables de la radio  y registran cada casa. Pero nada absolutamente nada consiguieron encontrar.
Tuvimos que abandonar la casa,  y el edificio quedo totalmente vigilado las veinticuatro horas del día. Se nos prohibió el acceso  hasta próximo aviso. Nada más salir por la puerta pudimos escuchar una vez más la voz de ultratumba retumbar por las paredes de los pasillos, “adiós, adiós…”
Por una vez pensé que podría dormir tranquila aquella noche, lejos de esa voz que me hacia temblar descontroladamente y que me desvelaba. Pero fueron a buscarme. Pensaban que yo tenía algo que ver con lo ocurrido, los forenses me examinaron, me interrogaron y les escuche decir que consideraban la posibilidad de que fuera víctima de una ventriloquia inconsciente. Poco tiempo después lo descartaron y pude respirar tranquila. Poco a poco la información sobre el suceso fue siendo cada vez más escasa, solo muy de vez en cuando se oía a alguien contar alguna novedad. También es cierto que no siempre todo lo que llegaba a mis oídos era cierto, de hecho en muchas ocasiones se trataba de mentiras de magnitudes desproporcionadas incluso para este tema tan particular, sin duda paranormal.
Escuché incluso que llegó al periódico Time y me resultó bastante sorprendente.
Llegó noviembre y con él novedades, tras días sin volverse a escuchar la voz de ultratumba, ésta decidió volver a las andadas gritando “he vuelto, ¡cobardes!, ¡cobardes!” los guardias se quedaron sin aliento y no volvieron a entrar en el edificio hasta que apareció una médium que creía conocer la forma de acabar con el misterio. La mujer se concentró en contactar con el fantasma, pero sufrió un colapso, surgió de su boca un susurro con voz varonil y murió.
Jamás logró averiguarse de dónde exactamente  procedía, con el tiempo dejó de escucharse y los curiosos que se acercaron durante meses fueron reduciéndose considerablemente.
Para mi esta historia un tanto tétrica ha tenido un significado especial, ya que me tocó de cerca.  No hay zaragozano que no haya hecho eco de este  siniestro acontecimiento.

En la actualidad el edificio ha cambiado su nombre y se llama "Duende",  ¿seguirá dando la bienvenida a los visitantes hoy en día?

No hay comentarios:

Publicar un comentario